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Entre esmaltes y sueños: Violeta Pineda



Acapulco, Guerrero., 04 de mayo de 2026. - Violeta no solo hace uñas, construye  sueños para sus hijos. 

Cada mañana, antes de abrir su pequeño estudio, preparaba el desayuno de sus hijos, los dejaba listos para la escuela, los llevaba a la escuela y les daba un beso con una promesa silenciosa: “todo esto es por nosotros”. 

Su jornada empezaba temprano y terminaba tarde. Entre limas, acrílicos y diseños, había días en los que el cansancio pesaba, pero nunca más que su amor de madre.

Muchas veces escuchó:“¿Por qué tan caro?”, "Eso lo hacen en cualquier lado”. Y aunque por dentro dolía, ella sonreía… porque sabía todo lo que había detrás: noches sin dormir, cursos pagados con esfuerzo, errores que le enseñaron a ser mejor.

Cada set de uñas que hacía no era solo trabajo… era comida en la mesa, eran útiles escolares, era un futuro diferente para su hijo.

Y aunque nadie veía todo eso, ella sí lo sentía. Porque ser manicurista la hacía fuerte, pero ser mamá, la hacía imparable.

Gracias a Dios de esto vivo, de esto mantengo mi hogar, con un trabajo tan noble que amo lo que hago y siempre aunque esté cansada, con miles de problemas, siempre estará esperándolas para atenderlas con una sonrisa y una gran plática con un café, para que el tiempo ni lo sientan. 

Gracias clientas por siempre apoyar mi negocio, escribió Violeta Santiago el 27 de marzo, siete días previo a su asesinato cometido este lunes dentro de su negocio, "Nail Atelier & Boutique”, ubicada en la avenida Calzada Pie de la Cuesta, a un costado de Mueblerías del Pacífico.

El hecho 

La tarde de este lunes (06:00 PM) se extendía una larga fila de vehículos con sentido a Pie de la Cuesta, pero el carril continuo lucía vacío salvo por el despliegue de patrullas, de policías, de militares y guardias nacionales que delimitaban la escena del crimen. 

El ruido del motor de una motocicleta colmó la calle mientras pasajeros del servicio público se preguntaban qué había ocurrido. 

-Seguro otro muertito, decían entre ellos que sacaban conclusiones: el hombre de la moto parecía huir rápidamente y nadie hizo nada para detenerlo. 

El cuerpo sin vida de Violeta Santiago fue retirado de su negocio casi a las ocho de la noche en una camioneta del Servicio Médico Forense. Para esa hora, la avenida aún seguía cerrada a los vehículos. 

La despedida

Sus clientas, amigas, familiares coinciden en que no solo murió una manicurista, sino una mujer que sostenía un hogar, que luchaba todos los días, como la mayoría de los habitantes de este puerto. 

Hay historias que no deberían terminar así

Violeta no solo hacía uñas. La describen como tejedora de sueños entre esmaltes, risas y conversaciones que sanaban el alma.

Y entre las redes sociales abundan mensajes de despedida de estas clientas: Te conocí desde que eramos niñas y te vi convertirte en un gran y hermosa persona me parte el alma esta noticia te abrazo con todo mi corazón flaquita dios te guíe y de paz. Aún no lo creo sabes que te quiero y rezaré mucho por tu alma. 


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