Header Ads

Conversaciones con Martha Sánchez, nuestra Colibrí


Por: Viridiana Gutiérrez

Amiga queridísima y añorada, en realidad ya no recuerdo con precisión la última vez que nos vimos; por la pandemia estuvimos alejadas físicamente, igual que el resto del mundo, aunque en el WhatsApp y el Messenger nos manteníamos conectadas a diario.

Hoy quiero contarte un poco de lo que ha sucedido en estos diez meses que no estás.

Quiero que sepas que tu muerte nos sorprendió a todas, y que muchas, muchas personas han llorado tu ausencia física; te han homenajeado y han hecho memoriales que por supuesto mereces, aunque personalmente me hubiera gustado que hubieras podido disfrutarlo todo en vida.

Te cuento que ya tenemos una gobernadora y que se ha comprometido a trabajar con la agenda (aunque, ya me conoces, sigo escéptica… sobre todo porque hasta ahora no he visto más que planes, poca acción y menos presupuesto); ella también lamentó tu muerte a través de sus redes sociales. Creo que percibe lo grande e importante que eres para el movimiento de mujeres; o por lo menos, alguien se lo dijo.

Imagino mil veces cómo hubiera sido tu relación con ella; cordial, eso sí; seguro hubieras buscado tejer alianzas en favor de los pueblos y las mujeres. En otra conversación te contaré de la conformación de su gabinete y otras cosas de la política de nuestro estado.

También te cuento que Carlos, Alfreda, y otras compañeras y compañeros más, te propusimos para que te otorgaran post mortem el premio Sentimientos de la Nación que otorga el Congreso del Estado; la máxima condecoración le dicen. Pero los y las diputadas rechazaron nuestra petición, y se la dieron a un abogado a quien, por cierto, en estos recientes días acusan de ser un agresor sexual; la UNAM se ha deslindado de él; pero el Congreso local aún no le retira la medalla, tal como lo hemos propuesto desde distintos espacios. Estarías muy enojada de lo que él ha contestado denostando a la víctima, no tiene vergüenza.

Bueno, en cambio, te comparto que durante el último trimestre del año pasado estuvimos empujando consistentemente la presentación de la iniciativa para la Interrupción Legal del Embarazo, buscando que se presentara en enero de este año; logramos que Bety Mojica y Nora Velázquez fueran dos de las diputadas que la presentaran.

A las dos las conoces bien; a quien ya no conociste es a Citlali Calixto; te encantaría saber que es joven y que está muy comprometida; que ellas tres se atrevieron a defender la propuesta, sabiendo del territorio tan conservador en el que estamos, y que incluso teníamos en contra que muy pocas personas creyeron que fuera posible.

A propósito, te cuento también que en estos últimos meses se ha despenalizado en otras entidades, como Hidalgo, Veracruz y Sinaloa.


Te cuento…

Hace unas semanas, en el marco del 08 de marzo, el Ayuntamiento de Acapulco te hizo un reconocimiento

¡A mí también! ¿lo puedes creer?

Tú y yo juntas, recibiendo premios por nuestro activismo; aunque te confieso que estuve a nada de negarme; porque luego creen que por premiarnos van a callarnos; ya sabes, esa costumbre tan fea que tengo de desconfiar.

Sin embargo, acepté porque estarías ahí, tu nombre estaría ahí y estaba segura que alguien de tu familia vendría.

No me equivoqué, yo pude estar de manera virtual y ahí pude ver a tu hermana Conchis, y le pude enviar un mensaje diciendo lo emocionada que estaba de que ella estaba ahí en tu nombre recibiendo uno de los tantos reconocimientos que mereces, que tu trayectoria merece.

Amiga mía, en nuestro Guerrero querido, después de un intenso trabajo del cual yo pude ser parte (ya me conoces lo obstinada que suelo ser) ¡Lo logramos! ¡Si, lo logramos! El Congreso votó a favor de despenalizar el aborto, nos convertimos en la octava entidad en lograrlo. #EsLeyGuerrero, je.

Ahí estuvimos María Luisa Garfias, Olimpia Jaimes, y muchas más que tu conoces; pero, ¿sabes? Lo que más me enorgullece es que hay muchas chavas de la Red Guerrerense por los Derechos de las Mujeres, todas muy jóvenes, a quienes, por supuesto les cuento de ti, de lo comprometida que estabas ante el relevo generacional; siempre les digo que si te hubieran conocido seguro serías su referente incuestionable.

Muchas de ellas son orgullosamente indígenas y afromexicanas; tienen como profesión ser abogadas. psicólogas, comunicólogas, politólogas; pero, sobre todo, se reconocen activistas feministas.

¡Y todas tienen ganas de hacer y deshacer! tienen tanta pila como tú, que lograbas esos recorridos en territorio en dos o tres días solamente, que no le tenías miedo al viaje de horas hacia la montaña o a las costas, solo para encontrarte con las otras, y hacer y proponer, o solo hablar y preparar. 

¡Amiga, nos haces tanta falta! Los caminos y los encuentros no son lo mismo sin ti, sin tu enorme sonrisa; sin tu enorme sabiduría para entretejer las esperanzas, las ansias, las propuestas; pero aquí ando, haciendo el intento de aplicar lo muchísimo que aprendí de ti.

Te juro que estoy atendiendo la palabra que alguna vez empeñé contigo; que estoy honrando tu legado… continuar, permanecer, ser congruente; lo hago a través de fortalecer los liderazgos de las otras, como solías hacerlo siempre tú. 

Martha querida, cuando me preguntan por ti aún no asimilo que no tenemos tu presencia física, sigo pensando que estás de viaje, a una llamada o un mensaje de distancia; y esa sensación se hace más vívida cuando escucho aquella canción de Marco Antonio Solís que tanto nos gustaba, ¿te acuerdas? La que empieza con algo así como yo te debo tanto, tanto amor que ahora, te regalo mi resignación…

Y quisiera que estas palabras hagan sentir a quien las lee, lo grande que fuiste como amiga, como compañera, como feminista, como indígena, ¡¡¡como hermana!!! como solías decirnos a muchas; como todo lo que fuiste, que eras, que sigues siendo Martha Sánchez Néstor, referente, Colibrí, nuestra mujer que vuela, que trasciende.

Me duele aún escribir tu nombre, me duele aún pensarte lejos, fuera de esta dimensión, pero me reconforta tenerte tan cerca, tan cerca del corazón y el recuerdo.

Rosalba es testiga de que esta carta la comencé a escribir a principios de marzo, porque tengo mucha necesidad de escribir de ti; y quiero encontrar las mejores palabras para describir lo que significas en mi vida, la parte de vida que compartimos…

Amiga, los retos que tenemos enfrente son muchos, pero estoy segura que nos sigues acompañando desde donde estás, y que nos regalas la fuerza que en Guerrero se necesita para seguir en medio de la adversidad.

Ahora entiendo lo que en una ocasión me animaste a experimentar: pasar el auto en un trecho estrecho a la orilla de un voladero en la montaña; ahora entiendo que era parte de lo que tenías que mostrarme… que los caminos no son fáciles, que solo arriesgándonos podemos conseguirlo.

Hasta el día de tu aniversario podré ir a verte donde tus restos descansan; Daniel nos ha convocado a muchas y muchos. Estaré ahí como hubiera querido estar ese día y abrazar a tu mamá, o a tus hermanas, o a tus sobrinas; pero estaba tan destrozada que no pude, te pido perdón por ello, y por todo lo que en algún momento no pudimos decirnos, aunque sabíamos en lo profundo.

Amiga, agradezco todo el tiempo que compartimos, fui muy afortunada de tenerte en mi vida, serás eterna para mí y para quienes te recordamos siempre. 

Hoy repito aquellas últimas palabras que me dijiste en un mensaje: 

Te quiero siempre.


Guerrero, mayo 2022



No hay comentarios

Con la tecnología de Blogger.